Jon Coupal

Un reportero del grupo de noticias de la area de la bahía visitó la oficina del gobierno del condado de Santa Clara, y concluyó que mientras que la gente parados en línea para pagar sus impuesto de la propiedad estaban molestos con la carga pesada, también tenían poco conocimiento de la icónica Proposición 13 de California. Lo que la mayoria no estan consiente es que sus impuestos serían al menos dos veces más altos sin la Proposición 13.

Muchas personas que viven en California hoy en dia no estaban aquí en 1978 cuando la Proposición 13 fue aprobada abrumadoramente por los votantes. Los dueños de casa más jóvenes de hoy en dia tienen poca idea de lo asustados y enojados que estaban los ciudadanos a mediados de la década de 1970 cuando los impuestos a la propiedad se duplicaron o incluso triplicaron con respecto al año anterior. Los dueños de casa, literalmente, estaban siendo grabados fuera de sus casas.

Pero a pesar de no tener memoria personal de la época antes de la Proposición 13, la mayoría de los californianos han escuchado al menos de la Proposición 13 y recuerdan que de alguna manera ayuda a mantener la escalada de impuestos a la propiedad bajo control.

En Junio, la Proposición 13 llegará a su 40 cumpleaños. Mientras que los dueños de casa desde hace mucho tiempo seguramente celebrarán, aquellos en el gobierno con un apetito insaciable por los dólares de los contribuyentes esperan que los votantes estén listos para debilitar la proposición. Pero los ataques anteriores a la Proposición 13 se han quedado cortos. A lo sumo la Proposición 13 fue debilitado por las decisiones judiciales en los que involucraron tarifas y cargos, así como ataques a los requisitos del voto de dos tercios. Pero esos ataques fueron contrarrestados rápidamente por iniciativas electorales posteriores tales como la Proposición 218 en 1996, el derecho de voto sobre los impuestos, lo que reforzó la intención original de la Proposición 13.

Sabiendo que un ataque directo a las protecciones de la Proposición 13 para los dueños de casa es una tarea que no tiene ninguna esperanza de éxito, los interesados con el aumento de los impuestos para financiar un aumento en los gastos gubernamentales se han enfocado en aumentar los impuestos sobre la propiedad comercial. Este esfuerzo llamado “split roll” se ha prolongado durante aproximadamente 30 años y nunca ha ganado realmente ninguna traccion seria. De acuerdo con estos intereses, 2018 iba ser el año en el que finalmente podrían sacar gran parte de la Proposición 13 golpeando bienes raíces comerciales con varios mil millones de dólares en impuestos más altos.

El optimismo mostrado por los que consideran con poco valor a la Proposición 13 se ha basado en gran parte en la esperanza de “la ola azul” de volantes que han salido con apoyo a los candidatos progresistas. Los demócratas liberales creen, con razón o sin ella, que el disgusto de los votantes con la administración de Trump podría el menos permitirles recuperar el control de la cámara de representantes. El pensamiento, al menos desde hace poco, ha sido que el noviembre de 2018 sería el momento adecuado para fracturar la alianza de los que están a favor de la Proposición 13 debido a una base de energía progresiva, poca participación electoral y recuerdos desvanecidos del 1978.

Sin embargo, sucedió algo gracioso en el camino a la votación. Después de comenzar un esfuerzo serio para recolectar firmas para su iniciativa de “split roll” los proponentes quitaron el pie del acelerador y anunciaron que, en cambio, intentarán calificar la medida para las elecciones de 2020. La razon aparente de la demora es que les daría mas tiempo para expandir su coalición (por supuesto, lo mismo se puede decirse para los defensores de la Proposición 13) y que el modelo de participación de los votantes en 2020 sería mejor para ellos- un reclamo dudoso.

Los proponentes del “split-roll” puede ser que tengan dudas acerca de lo que pensaban que era un debilitamiento al apoyo de la Proposición 13 o la fuerza política de su propia coalición. Tal vez hayan visto encuestas, privadas y públicas, que revelan la continua popularidad de la Proposición 13. Cualquiera que sea la razón, las elecciones de este noviembre no presentara una amenaza directa a la Proposición 13.

La Propuesta 13 ha sido llamada la tercera vía de la política de California – acercarse a ella a su propio riesgo. Después de 40 años, sigue siendo cargada con 20,000 voltios.