Jon Coupal

El 6 de junio marca el 40 aniversario de la incontenible aprobación de los votantes a la Proposición 13, que ha estado protegiendo a todos los contribuyentes de California desde entonces.

Algunas personas hacen el error de pensar que la Proposición 13 solo protege a los propietarios, porque reduce a la tasa de impuestos a la propiedad en todo el estado al 1 por ciento y pone un fin a los aumentos incontrolados al el valor tasado. Pero también hizo algo más. Requirió la aprobación de los votantes acerca de los aumentos de impuestos locales y establece el umbral para la aprobación de los impuestos especiales a un voto de dos tercios.

Por 40 años, los políticos que gastan mucho han estado buscando un punto débil.  

Por ejemplo, tome los impuestos a la parcela. Un impuesto a las parcelas suena como un impuestos a las entregas de UPS, pero no los es. Es un impuesto a las parcelas de bienes raíces. Bajo la Proposición 13, los políticos no pueden aumentar los impuestos a la propiedad que se basan en el valor de la propiedad, pero se dieron cuenta que podrían agregar un impuesto fijo a las facturas de impuestos a la propiedad si no se basa en el valor.

Bajo la Proposición 13, dos tercios de los votantes deben ser convencidos de aprobar los impuestos a las parcelas.

Los políticos descubrieron que sería más fácil alcanzar el umbral de los dos tercios si eximian a muchas personas de tener que pagar el impuesto. Ciertamente las personas que no tendrán que pagar un impuesto tienen más probabilidades de votar por ello. Y los políticos que votan por las exenciones pueden decir que votaron a favor de una rebaja de impuestos a pesar de que estaban recaudando impuestos en el momento.              

Un ejemplo de esto fue la acción de la legislatura en 2008 para eximir a las personas con discapacidad recibiendo seguro social del pago de los impuesto a las parcelas educativas. La asociación de contribuyentes Howard Jarvis se opuso a este proyecto de ley porque debilitaba el requisito de dos tercios para los impuestos a las parcelas establecidos en la Proposición 13. Cuantas más clases de personas estén exentas, más se suavizaran los dos tercios de los votos y más fácil será aumentar los impuestos.

Los contribuyentes son golpeados dos veces por el truco de la exención. Los impuestos son aumentados con más frecuencia, pero las exenciones significan que el gobierno recibe menos ingresos. Entonces, la probabilidad de que se eleven otros impuestos para compensar la diferencia en el futuro es mucho mayor.

Pero cuando algo está funcionando para los políticos, tiende a quedarse.

A los políticos les encanta elegir ganadores y perdedores. Significa poder sobre la vida de otros y proporciona una gran fuente de contribuciones de campaña.

Los legisladores “progresistas” que controlan el gobierno de California favorecen a las organizaciones sindicales de empleados del gobierno- la fuerza más poderosa de Sacramento. Cada favor concedido a los sindicatos del sector público es una transferencia de riqueza de los contribuyentes y el sector privado a los empleados del gobierno y el sector público.

En este momento, la legislatura está considerando un proyecto de ley que eximiria a los maestros y al personal de apoyo educativo de tener que pagar por los impuestos a la parcela educativa. El proyecto de ley del senado 958, que ha sido aprobado por el senado y ahora está en la asamblea, inicialmente era para una propuesta estatal, pero se ha reducido para que se dirija solo al distrito escolar unificado Davis en el condado de Yolo.

Por ahora.

Si los políticos pueden llevar esto a cabo, ellos podrían hacer favores especiales para grupos específicos de seguidores mientras aumentan los impuestos de todos y prepara el escenario para aún más aumentos de impuestos en el futuro.

No es sorprendente, los partidarios del proyecto de ley 958 del senado incluyen la asociación de maestros de California. Para ellos, este proyecto de ley es una situación en la que todos ganan.  No solo les dan a los miembros de su sindicato un obsequio, sino que también hacen que sea más fácil aprobar los impuestos con un voto de dos tercios.

Este es un camino peligroso. Es divisó otorgar exenciones fiscales basadas en afiliación política, y no habrá final para eso. Si los maestros obtienen una exención de impuestos ¿qué hay de las enfermeras? ¿Qué hay de la policía y los bomberos? ¿Dónde se detienen las exenciones? Si los sindicatos de empleados públicos pueden efectivamente aumentar sus propios salarios presionando por nuevos impuestos que sus propios miembros no tendrán que pagar, entonces nuestro gobierno se ha convertido en una máquina tragamonedas. Habrá más perdedores que ganadores.