Jon Coupal

“Yo con mucho gusto le pagaré el martes por una hamburguesa hoy.” Eso fue el es eslogan de J. Wellington Wimpy, conocido simplemente como “Wimpy” en la serie de dibujos animados “Popeye”. Por una buena razón, el dueño del restaurante rechazó la solicitud de Wimpy debido a su reputación de no pagar el martes.

La incapacidad de pagar las deudas de uno pude venir con consecuencias graves, como cualquiera que haya pedido dinero prestado al prestamista puede confirmar. California, a pesar de tener un récord de ingresos que entra al tesoro estatal, tiene un verdadero problema con la deuda. En lo alto de esa lista, por supuesto, están los miles de millones de pasivos sin fondos del estado por su obligaciones de pensiones. Pero tenemos un problema con la deuda en bonos también.

Los bonos emitidos por el estado puede ser un método legítimo para financiar proyectos públicos que tienen una larga vida útil. Pero la clave para la financiación de bonos es un plan claro y predecible para pagar esos bonos.

California está ahora en el punto de adoptar un segundo despilfarro masivo plagado con problemas de financiación. Todos estamos familiarizados con el notorio proyecto masivo del tren de alta velocidad que fue vendido a los votantes como una alternativa segura y económica para el transporte aéreo entre el norte y el sur de California. Un tercio del dinero vendría del sector privado, un tercio de los federales y resto de la venta de bonos de la proposición 1A. Las tres de esas fuentes de ingresos han desaparecido en una nube de humo y el proyecto del tren de alta velocidad se mantiene en soporte vital a través de los ingresos de derechos de emisión que ni siquiera existía cuando los votantes aprobaron el bono original.

El segundo megaproyecto destinado a adoptar la etiqueta del despilfarro es el proyecto de “túneles gemelos” de el gobernador Jerry Brown, destinado a transportar agua desde el río de Sacramento a las estaciones de bombeo en el extremo sur del delta. Tome en cuenta que el proyecto no proporcionará una nueva fuente de agua sino que sería construida al parecer por razones ambientales.

Sin embargo, al igual que el proyecto del tren de alta velocidad, la financiación de los túneles gemelos es solo una ilusión. Prácticamente todos los clientes potenciales del agua de los túneles gemelos están muy escépticos de su viabilidad y se niegan a pagar por ellos. La única excepción es el distrito metropolitano de agua en la mayor área de Los Ángeles, que está considerando la adopción de un plan para financiar una versión a escala reducida del proyecto- lo que significa un túnel en vez de dos.

Los contribuyentes y las agencias locales de agua servidos por el distrito metropolitano de agua deben estar muy preocupados. Si el proyecto de túneles gemelos (o solo un túnel) va mal, se quedaran atrapados con el proyecto.Y como deja muy claro la historia del proyecto del tren de alta velocidad este mega uso inútil de dinero son difíciles de parar una vez que empiezan.

Que quede claro que esto no se trata de la necesidad incuestionable de California de mejorar la infraestructura para el agua, la energía y el transporte. Lo que significa, sin embargo, es que antes de embarcarnos en grandes proyectos, nuestros líderes electos deben ser claros y honestos sobre cuánto costará, cómo será financiado y quien pagara.