February 5, 2018 Comentarios

El tren de alta velocidad es la mejor razón para derogar el aumento de los impuestos al gas y al auto

Jon Coupal

¿Confiarías en un cirujano que tiene una historia de amputar la extremidad equivocada? Por supuesto que no. Por esa misma razón, los contribuyentes de California no deben confiar en nuestros políticos con más dinero al transporte. Aclaremos una cosa desde el principio. Cualquier gasto al proyecto del tren de alta velocidad de California es, por definición, gasto del transporte. Por lo tanto, cualquier discusión sobre la conveniencia de derogar el impuesto a la gasolina no puede ignorar lo que el estado de California ha hecho con su “exhibición” del proyecto del transporte.

La disfunción complete del tren de alta velocidad ya no esta en disputa.

El último desarrollo es el fracaso de la autoridad del tren de alta velocidad para emitir su plan de negocios revisado a la legislatura de California como lo exige la ley. Su excusa? La autoridad está en medio de contratar personal por eso no puede emitir el reporte a tiempo. Además de no tener lógica, uno podría pensar que la contratación de personal adicional seria una razon para emitir un informe tan pronto como sea posible.

Además, esta última deficiencia es coherente con la continua aversión a la transparencia de la autoridad. Apenas el mes pasado, los legisladores republicanos pidieron una auditoría de emergencia cuando se hizo evidente que solo el segmento del valle central estaba $1.7 mil millones por encima del presupuesto. Mientras que esa solicitud fue denegada, esta semana el legislador demócrata Jim Beall se unió con los republicanos en busca de una auditoria exhaustiva cuando se revelo que el segmento del valle central esta en realidad un impresionante $2.8 mil millones por encima del presupuesto.

Muchos que originalmente apoyaban el proyecto del tren de alta velocidad han tenido un cambio dramatico de opinión. Quentin Kopp, ex senador y presidente de la autoridad del tren de alta velocidad, ahora se opone vigorosamente, notando que “esto no es lo que los votantes aprobaron.” Del mismo modo, el San Jose Mercury News esta semana publico un editorial titulado, “Alto a el tren bala de California en sus pistas.”

La locura del proyecto es especialmente evidente cuando se considera que uno de sus principales objetivos fue la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Ciertamente, esa justificación es la razon por que el proyecto está siendo financiado casi exclusivamente por fondos de derechos de emisión que se generan por la venta de “créditos de carbono,” un impuesto oculto sobre la energía.

Pero irónicamente, incluso la respetada legislativa oficina de analista no partidista nota que el proyecto es un productor neto de gas de efecto invernadero. Si el estado de California estuviera realmente serio sobre las emisiones de gases de efecto invernadero dirigiría esos fondos hacia proyectos del transporte más tradicionales, incluyendo mejoras viales y capacidad de carriles. El tráfico detenido produce más contaminación que el tráfico que se mueve.

A pesar de los altos impuestos sobre el gas y el automóvil que los conductores han estado pagando desde noviembre, un nuevo informe del auditor estatal dice que la infraestructura del transporte sigue siendo uno de los problemas de “alto riesgo” que enfrenta California. ¿Por qué? Debido a la incertidumbre sobre el “uso efectivo y eficiente” del dinero recaudado de los aumentos de impuestos.

En breve, nuestro liderazgo político actual, que atascó el aumento masivo de impuestos sobre el automóvil y la gasolina en nuestras gargantas sin el voto de la gente, no tiene ninguna credibilidad como mayordomos aceptables de los dólares del transporte. Y mientras el proyecto del tren de alta velocidad continua, nunca lo haran.

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